El DNU, que fue rechazado con 158 votos en contra, representó un duro golpe para el presidente Javier Milei, siendo la primera vez que un decreto suyo es rechazado en Diputados. La sorpresa fue mayor cuando se supo que parte del propio bloque de LLA y sus aliados habían contribuido al quórum necesario para tratar el decreto y votar en su contra.

La reunión de LLA se llevó a cabo en uno de los salones del Congreso poco después de la votación. El ambiente fue tenso desde el inicio, con Lourdes Arrieta como principal blanco de las críticas. La diputada, junto con su compañera Rocío Bonacci, había facilitado el quórum para la sesión, lo que provocó la ira de otros miembros del bloque.

El jefe de bloque, Gabriel Bornoroni, junto con los diputados Nicolás Mayoraz y Beltrán Bénedit, fueron los primeros en increpar a Arrieta. La acusaron de "operadora kirchnerista" y, en medio de la discusión, Lorena Villaverde pidió la expulsión de Arrieta y Bonacci del bloque. Arrieta, indignada, intentó defenderse, pero la discusión escaló rápidamente a gritos. Martín Menem, presidente de Diputados, intentó calmar los ánimos, pero sin éxito.

La situación se deterioró aún más cuando ingresaron al salón el padre de Rocío Bonacci y los abogados de ambas diputadas. Ante la tensión, Menem llamó al personal de seguridad del Congreso y abandonó la reunión. Poco después, Lourdes Arrieta salió visiblemente nerviosa y se dirigió a la oficina de Género de la Corte Suprema, donde presentó una denuncia por violencia de género contra Mayoraz y otros compañeros de su bloque.

No fue el único incidente de la jornada. Rocío Bonacci también protagonizó un momento tenso cuando fue vista forcejeando con personal de seguridad en la entrada del salón donde se realizaba la reunión del bloque.

Mientras tanto, Martín Lousteau, presidente del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) en el Senado, criticó duramente la asignación de fondos a la SIDE por parte del gobierno de Milei. "No hay plata para los alimentos, pero sí para gastos reservados de la SIDE", señaló, cuestionando la distribución del ingreso en el país.

La crisis en La Libertad Avanza continúa escalando, con un bloque cada vez más fragmentado y acusaciones cruzadas que debilitan la unidad del oficialismo en un momento crítico para la gestión de Javier Milei.