Así lo anunció en su visita a San Isidro, donde estuvo acompañado por el precandidato a vicegobernador de Provincia de Buenos Aires, Gustavo Posse; la precandidata a intendente de dicha ciudad, Macarena Posse; Mauricio D’Alessandro, precandidato a intendente de San Martín; y Alexia Carusso y Guadalupe Cirelli, precandidatas a concejales; entre otros.

"El país necesita un liderazgo en la toma de decisiones y desde la capacidad de dialogar, no haciéndose el bravo", sostuvo Morales y enfatizó que "la expresión política más potente, está trabajando con nuestro equipo", en referencia a las fuerzas partidarias que lideran Miguel Ángel Pichetto, Encuentro Republicano Federal; José Luis Espert, Avanza Libertad; Elisa Carrió, Coalición Cívica; y UCR.

Por otro lado el actual gobernador de Jujuy, continúa sosteniendo que las protestas en los distintos puntos de la provincia responden a intereses políticos del sector Kirchnerista.

Morales señaló que "el desafío prioritario es, por mandato de las urnas, poner punto final al kirchnerismo" sector al que responsabilizó por la "operación de desestabilización" desatada en Jujuy, en cuyo marco "inventan un muerto o desaparecidos". "Todo es parte de un intento golpista", afirmó.

Continuó apuntando, que "hace un mes y medio aparecen en Jujuy militantes kirchneristas para generar violencia y miedo, por eso no es extraño que ahora esté Juan Grabois agitando a la confrontación".

Para terminar de graficar el origen de los acontecimientos ocurridos en Jujuy, agregó que "ahora Alberto Fernández está impugnando la Constitución de Jujuy ante la Justicia" y, al respecto, consideró que "la Justicia es el camino y no el ministerio de las piedras".

"La decisión del presidente desnuda la verdadera participación del gobierno nacional en los hechos de violencia en Jujuy", por otro lado señaló "En Jujuy frenamos un golpe de Estado”.