Osvaldo Cruz, uno de los afectados, señaló que alrededor de 600 personas firmaron la denuncia, aunque aseguró que “todo el pueblo está contaminado con plomo”. Recordó que los estudios ambientales determinaron que la contaminación se extendía varios kilómetros alrededor de la localidad.

El vecino relató que los trabajos de saneamiento realizados en el área no resolvieron el problema. “Aún vemos vestigios del plomo que corre en verano y en invierno también se siente el olor por el viento y el calor”, afirmó.

Cruz explicó que vivía a 500 metros de la fundidora y que los análisis de sangre confirmaron altos niveles de plomo en su familia. “Yo tengo 26 nanogramos, mi hijo de 4 años 24 y la madre de mi hijo 46”, detalló.

Los vecinos sostienen que la contaminación continúa afectando la salud de la población. La exposición prolongada a metales pesados genera preocupación por las consecuencias en niños y adultos.

La comunidad insiste en que la firma del juez es clave para avanzar en el proceso judicial. Consideran que el expediente permitirá reclamar una reparación por los daños sufridos.

El reclamo se enmarca en años de espera por una resolución definitiva. Los habitantes de Abra Pampa aseguran que la contaminación persiste y que la justicia debe dar una respuesta concreta.