La travesía comenzó el viernes a las 23, cuando el contingente partió desde el establecimiento educativo. Después de atravesar la noche y recorrer distintos tramos del camino, llegó alrededor de las 10 del sábado a Río Blanco, donde participó de la celebración religiosa junto al padre Germán Macagno.

Al grupo también se sumaron tres personas vinculadas al Populorum Progressio, que compartieron el recorrido y la emoción de alcanzar el destino después de una larga caminata.

Una ruta, muchas intenciones

El recorrido pasó por La Mendieta, Carahunco y Forestal, en un trayecto que incluyó la Ruta Provincial 56 y la conexión hacia Palpalá y Río Blanco. La caminata puso a prueba la resistencia de los participantes, pero también fortaleció el compañerismo.

Una camioneta acompañó al contingente para asistir a quienes sintieran el cansancio y necesitaran descansar durante el trayecto. En Palpalá, los peregrinos también pudieron hacer una pausa en una escuela antes de continuar hacia el santuario.

Hubo momentos de conversación, palabras de aliento y silencios que acompañaron las oraciones personales. Cada participante llevó sus propios agradecimientos, pedidos y esperanzas, pero todos compartieron el mismo objetivo: llegar hasta la Virgen.

La llegada representó el cierre de una travesía que había comenzado la noche anterior. Para los docentes y sus acompañantes, no se trató solamente de completar kilómetros, sino de sostener una promesa a través del esfuerzo colectivo.

La fe que moviliza a miles de jujeños

La experiencia del Colegio Jesús Maestro se inscribe en una tradición que cada octubre moviliza a miles de personas desde distintos puntos de Jujuy. Familias, estudiantes, jóvenes y comunidades enteras caminan hasta Río Blanco para agradecer, pedir protección o renovar su devoción.

Este domingo 25 de octubre, ni la lluvia, ni la neblina ni las bajas temperaturas frenaron a los peregrinos en el último domingo de peregrinación del mes, dedicado especialmente a los jóvenes. La convocatoria superó las 45 mil personas, según datos aportados a La Voz de Jujuy, en sintonía con las previsiones que había anticipado monseñor César Daniel Fernández.

El padre Germán Macagno acompañó las celebraciones en un santuario que volvió a ser punto de encuentro para fieles llegados desde la capital, los Valles, la Quebrada y el Ramal.

Para los peregrinos de San Pedro, la promesa quedó cumplida. Después de caminar durante horas, llegaron con la réplica de la Virgen, compartieron la celebración y encontraron en el cansancio una parte más de la experiencia.

Porque detrás de cada paso hay una historia, una petición o un agradecimiento. Y, para estos docentes, el camino hasta Río Blanco fue una forma de poner la fe en movimiento y demostrar que las promesas también se cumplen caminando.