La derrota tuvo un cierre especialmente amargo para el seleccionado argentino. Con el partido igualado 1-1 y cuando faltaban pocos minutos, dos decisiones arbitrales quedaron en el centro de la escena y terminaron inclinando el desenlace.
Una amarilla que dejó a Argentina con diez
Alemania se había puesto en ventaja a través de Justus Weigand, pero Argentina consiguió reaccionar y llegó al empate gracias a Tomás Domene.
En el último cuarto, cuando el partido ingresaba en su tramo decisivo, el árbitro Sean Rapaport sancionó con tarjeta amarilla a Lucio Méndez por una infracción en mitad de cancha.
La decisión generó sorpresa incluso durante la transmisión oficial. La amarilla significó cinco minutos de exclusión, por lo que Los Leones debieron afrontar un momento clave del partido con un jugador menos.
La jugada fue cuestionada por las comentaristas de la transmisión, que consideraron que la acción podía haber sido sancionada con una tarjeta verde, que implica una exclusión de dos minutos.
Argentina consiguió resistir durante buena parte de la inferioridad numérica y buscó llevar el encuentro a los shoot-outs. Pero Alemania encontró finalmente el espacio que necesitaba.
El gol que también pasó por el Video Ref
A seis minutos del final llegó la segunda jugada polémica.
Moritz Ludwig avanzó por el sector derecho, logró superar a Nicolás Della Torre y Nicolás Keenan y envió la pelota hacia el área. El remate se desvió y Paul-Philipp Kaufmann apareció sobre la línea para empujarla al arco.
Rapaport inicialmente convalidó el gol, pero decidió revisar la acción con el Video Ref ante la posibilidad de que hubiera existido una acción peligrosa previa.
Después de observar las imágenes, la revisión confirmó la validez del tanto y Alemania pasó a ganar 2-1.
El resultado ya no se modificaría y Los Leones quedaron fuera de la final.
Orgullo pese al golpe
Después del partido, los jugadores argentinos evitaron concentrarse exclusivamente en las decisiones arbitrales y remarcaron el esfuerzo realizado durante el torneo.
Nicolás Keenan reconoció la dureza de la derrota y pidió dar vuelta la página rápidamente. “Es duro de tragar. Así son los Mundiales”, expresó, al tiempo que remarcó que el equipo todavía tiene un partido importante por delante.
En la misma línea, Maico Casella consideró que la expulsión temporal de Méndez fue determinante: Argentina quedó en inferioridad y, según explicó, Alemania encontró espacios con un jugador más.
También Tomás Habif destacó el rendimiento colectivo y sostuvo que el equipo venía realizando un gran Mundial, aunque lamentó que en este tipo de partidos los pequeños detalles pueden terminar definiendo la historia.
Ahora Los Leones tendrán que reponerse rápidamente. Este domingo, desde las 9 de Argentina, enfrentarán a Países Bajos por la medalla de bronce.
Alemania, en tanto, buscará defender el título mundial desde las 11.30, cuando enfrente a España en la gran final.
Para Los Leones, la final quedó otra vez al alcance de la mano. Esta vez, además del dolor de la derrota, quedará la discusión sobre aquellas dos jugadas que marcaron los últimos minutos de una semifinal que Argentina estuvo muy cerca de ganar.




