Una jornada de protesta frente al Congreso de la Nación terminó con al menos 12 personas detenidas, incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad, además de tres efectivos heridos, en el marco de la movilización contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que era debatido este jueves en el Senado.

Según informaron fuentes policiales, la Policía Federal Argentina detuvo a tres personas acusadas de los delitos de atentado y resistencia a la autoridad, mientras que la Policía de la Ciudad arrestó a otras nueve, en el marco del operativo desplegado para dispersar a los manifestantes.

De acuerdo con la información oficial, durante los disturbios algunos manifestantes incendiaron contenedores de basura, rompieron veredas y provocaron daños en un patrullero, cuyos vidrios fueron destruidos.

Los principales enfrentamientos se registraron en distintos puntos del centro porteño, entre ellos las intersecciones de Avenida Callao y Bartolomé Mitre, Callao y Avenida Corrientes, y Avenida de Mayo y 9 de Julio, donde intervinieron efectivos de la Policía de la Ciudad.

Amplio operativo de seguridad

Para custodiar la zona del Congreso, las autoridades desplegaron un operativo integrado por 820 efectivos, ante la convocatoria realizada por organizaciones sociales, sindicales y políticas que rechazaban la iniciativa legislativa.

En medio de los incidentes, una oficial de la Policía de la Ciudad sufrió un traumatismo en un codo tras recibir el impacto de una piedra.

Además, un efectivo de Gendarmería Nacional resultó herido en la cabeza por un piedrazo y fue trasladado al Hospital Churruca, mientras que un integrante de la Prefectura Naval Argentina recibió asistencia médica en el lugar.

Gases y camiones hidrantes

La movilización comenzó alrededor del mediodía, bajo una intensa lluvia, y se desarrolló mientras el Senado debatía el proyecto de ley, pese a que previamente el Gobierno nacional había retirado del texto el capítulo referido a la extranjerización de tierras.

Con el avance de la protesta y tras los enfrentamientos, las fuerzas federales utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a los manifestantes que permanecían concentrados frente al Palacio Legislativo.

Los incidentes se produjeron en simultáneo con el tratamiento parlamentario de una de las iniciativas más controvertidas impulsadas por el oficialismo, que propone modificaciones en materia de desalojos, expropiaciones, manejo del fuego y regularización de escrituras.