Cientos de jujeños se congregaron para participar de las honras centrales en honor a Nuestra Señora del Rosario de Río Blanco y Paypaya, Santa Patrona de Jujuy, en una jornada marcada por la fe y la tradición religiosa que cada año reúne a familias y fieles de distintos puntos de la provincia.

La celebración comenzó con la tradicional procesión, en la que los fieles acompañaron la imagen de la Virgen en un recorrido cargado de muestras de devoción y agradecimiento. La jornada continuó con la misa central en la Catedral Basílica de Jujuy, presidida por el obispo Daniel Fernández.

Las actividades convocaron a numerosos jujeños que se acercaron para renovar su fe, cumplir promesas y acompañar una de las celebraciones religiosas más significativas del calendario provincial.

Una tradición que atraviesa generaciones

Durante la jornada, se destacó el valor de esta celebración para la identidad cultural y religiosa de Jujuy. La festividad en honor a la Virgen de Río Blanco y Paypaya constituye una tradición que se mantiene vigente y que reúne año tras año a distintas generaciones de familias jujeñas.

En este marco, el gobernador Carlos Sadir participó de la procesión y posteriormente de la celebración eucarística junto a los fieles. Al referirse a la jornada, destacó el carácter tradicional de la festividad y señaló que se trata de una celebración que “nos une” y que los jujeños mantienen viva “de generación en generación”.

Asimismo, sostuvo que Jujuy es una provincia de “fe, valores y tradiciones” y expresó su deseo de que la Virgen de Río Blanco acompañe y proteja a todas las familias jujeñas.

La jornada volvió a tener como protagonistas a los fieles, quienes se congregaron para acompañar a la Santa Patrona de Jujuy en la procesión y participar de la misa central, renovando una tradición profundamente arraigada en la comunidad provincial.