En su segunda temporada como piloto titular, el italiano consiguió establecerse como la principal referencia del campeonato, en un año en el que Mercedes recuperó protagonismo con el nuevo reglamento técnico. Su título llega después de una campaña en la que acumuló nueve victorias, además de registrar 15 podios y siete pole positions en las primeras 18 fechas, una ventaja que le permitió llegar a México con la posibilidad de resolver el campeonato cuando todavía restan cuatro Grandes Premios.

El piloto nacido en Bolonia el 25 de agosto de 2006 se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula 1, con 20 años y 68 días. Hasta ahora, el registro pertenecía a Vettel, quien conquistó su primer título el 14 de noviembre de 2010, durante el Gran Premio de Abu Dhabi, cuando tenía 23 años y 134 días. La diferencia entre ambas coronaciones supera los tres años y establece una nueva referencia de precocidad en el automovilismo.

Antonelli llegó al Gran Premio de México con 365 puntos, una ventaja de 123 sobre George Russell y 124 respecto a Lewis Hamilton, los únicos pilotos que todavía conservaban posibilidades matemáticas de disputar el campeonato. Con 125 unidades disponibles antes de la carrera, el italiano necesitaba sumar apenas dos puntos para asegurar el título sin depender de sus rivales, una situación que dejó la definición prácticamente en sus manos.

EL CAMINO HASTA LA CONSAGRACIÓN

Su oportunidad llegó en 2025, cuando Mercedes decidió incorporarlo como sustituto de Lewis Hamilton, quien había firmado con Ferrari. Antonelli debutó en la Fórmula 1 con 18 años, en medio de las expectativas generadas por ocupar el asiento que había pertenecido a un siete veces campeón mundial. 

La transformación llegó en 2026, cuando Mercedes encontró en el nuevo reglamento técnico una oportunidad para volver a competir por las victorias. Antonelli consiguió su primer triunfo en China y posteriormente encadenó victorias en Japón, Miami, Canadá y Mónaco, una racha que lo colocó al frente de la clasificación general. El italiano asumió el liderato del campeonato después de la tercera fecha y logró mantenerlo durante el resto de su camino hacia la coronación.