El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, expresó su descontento por la decisión del Gobierno de retirar del proyecto de propiedad privada el capítulo referido a la extranjerización de tierras, una de las iniciativas que impulsaba y que finalmente fue eliminada por falta de respaldo político en el Senado.
A través de una publicación en su cuenta de la red social X, el funcionario sostuvo que la discusión planteaba la posibilidad de "elegir entre el miedo y la prosperidad", en referencia a la reforma que buscaba flexibilizar las restricciones para la adquisición de tierras por parte de personas y empresas extranjeras.
El ministro vinculó su postura con el reciente acuerdo firmado por el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, y la empresa minera Vicuña, que contempla una inversión de 250 millones de dólares destinada a obras de infraestructura.
"Felicitaciones, Marcelo Orrego. Vilipendiaron los cambios a la Ley de Glaciares que hoy derraman prosperidad. Quizás no hay conciencia de que el capítulo de la ley de tierras hubiera permitido esto mismo, pero en todo el país", escribió Sturzenegger en sus redes sociales.
La exclusión del capítulo sobre tierras se produjo luego de intensas negociaciones entre el oficialismo y bloques dialoguistas para garantizar el avance del resto del proyecto. La decisión representó un revés para el ministro, quien había defendido la iniciativa y se había mostrado contrario a las modificaciones impulsadas por la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, durante las conversaciones con la oposición.
Finalmente, el Gobierno resolvió retirar ese apartado al no reunir los votos necesarios para su aprobación. El cambio se produjo después de que los senadores alineados con los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén) retiraran su apoyo a los artículos que proponían modificar la Ley de Tierras, especialmente en lo referido a los límites para la venta de superficies productivas a ciudadanos o empresas extranjeras.
De esta manera, el oficialismo optó por avanzar con una versión reducida del proyecto de propiedad privada para aumentar las posibilidades de obtener su aprobación en la Cámara Alta.




