“Yo veo que el gobierno nacional logró estabilizar la macro y cree mucho en los nuevos motores que tiene la economía, aunque falta una mirada mucho más fina de lo que sucede en el interior”, expresó Pullaro. También cuestionó la falta de correcciones impositivas para industrias como el textil y el calzado, que enfrentan cierres por el actual esquema tributario.
El mandatario destacó que en Santa Fe el impacto de la crisis fue menor, con una caída de menos de 10.000 empleos, y atribuyó ese resultado a la obra pública como herramienta contracíclica. Además, mencionó líneas de crédito subsidiadas por $230.000 millones y descuentos del 30% en Ingresos Brutos sobre la factura energética como medidas de apoyo a la producción.
Pullaro subrayó que la seguridad fue clave para atraer inversiones: “¿Quién iba a venir a invertir a Rosario si estaba tomada por los narcos?”, planteó, y aseguró que la baja del delito abrió nuevas oportunidades. En ese contexto, se mostró optimista: “Cuando la economía arranque, nosotros nos llevamos todo puesto”.
El gobernador también resaltó el rol de Santa Fe en sectores estratégicos. Recordó que la provincia concentra el 50% de las exportaciones de la industria láctea y que casi uno de cada cuatro dólares que exporta el país proviene de allí. Además, mencionó la participación de 350 empresas santafesinas en Vaca Muerta y el envío de 25.000 toneladas de litio por el puerto de Rosario en 2025, con la meta de duplicar ese volumen.
Con información de: Ámbito Financiero




