El Gobierno nacional confirmó este martes el esquema de feriados que regirá durante la visita del papa León XIV a la Argentina. Según se informó, el lunes 9 de noviembre será feriado nacional, mientras que los días 10 y 11 de noviembre serán feriados únicamente en las jurisdicciones que formen parte del recorrido papal, principalmente Córdoba y Luján.

La decisión fue tomada durante una reunión encabezada por la secretaria de Presidencia, Karina Milei, en el Ministerio de Seguridad, junto a la titular de esa cartera, Alejandra Monteoliva.

Del encuentro también participaron el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, y la subsecretaria de Culto, María Inés Brogin Alba. En representación de la Conferencia Episcopal Argentina estuvieron su presidente, monseñor Marcelo Colombo, y el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva.

Tras la reunión, Monteoliva explicó el esquema definido para esos días. “El día lunes 9 de noviembre será feriado nacional. Los días martes y miércoles se trabajará dentro de cada una de las jurisdicciones en feriados limitados a las jurisdicciones específicas”, señaló.

Karina Milei: “El Papa es para todos los argentinos”

Luego del encuentro, Karina Milei dialogó con la prensa y destacó la importancia de la visita del Sumo Pontífice. En ese sentido, sostuvo que “es lo más importante” y remarcó que “el Papa es para todos los argentinos”.

La funcionaria también señaló que para la organización de la visita se encuentran trabajando representantes de distintos sectores y destacó que “se juntaron todas las fuerzas” para coordinar el operativo.

Las definiciones se conocieron el mismo día en que se desarrolló la Conferencia Episcopal Argentina, donde representantes de la Iglesia marcaron diferencias con algunas políticas de la gestión del presidente Javier Milei.

En ese contexto, García Cuerva sostuvo que existen “muchas diferencias y temas en los que no hay coincidencias” con el Gobierno y advirtió sobre la necesidad de evitar que la figura del Pontífice quede asociada a una posición política.

“Poner al Papa León de uno u otro lado de la grieta sería un error”, afirmó el arzobispo de Buenos Aires.