En el primer semestre de 2026, las importaciones de textiles e indumentaria alcanzaron 177.356 toneladas y 911 millones de dólares, con una caída interanual del 20% en cantidades y del 5% en valores. Sin embargo, la baja se concentró en materias primas e insumos, mientras que los productos finales crecieron: la indumentaria subió 62% en volumen y 36% en dólares, y las confecciones para el hogar aumentaron 26% en toneladas.
La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) denunció “competencia fraudulenta” y señaló que plataformas como Shein y Temu comercializan productos sin pagar aranceles. “La producción nacional sigue enfrentando una elevada carga tributaria, altos costos y deficiencias logísticas”, remarcaron desde la entidad, que reclama condiciones de comercio justo y cumplimiento de la normativa vigente.
El sector también alertó sobre la subfacturación de importaciones, con más del 70% de los productos ingresando a valores inferiores al costo de la materia prima. Esta situación, según FITA, genera distorsiones que impactan en el sector formal y explican la caída de la producción textil: 24,4% menos respecto a 2025 y 34% menos frente a 2023.
El uso de la capacidad instalada se redujo al 39%, lo que implica que seis de cada diez máquinas permanecen paradas en las fábricas. La industria reclama medidas urgentes para recuperar la competitividad y sostener el empleo en un contexto de fuerte presión externa.
Con información de: Noticias Argentinas




