El organismo también sancionó al lateral Nahuel Molina con siete encuentros de suspensión y una multa de 90.000 dólares. En tanto, Thiago Almada recibió un partido de suspensión y una multa de 30.000 dólares, mientras que Roberto Ayala, ayudante de campo de Lionel Scaloni, fue castigado con tres partidos y una multa del mismo monto.

Del lado español, Pablo Martín Páez Gavira, conocido como Gavi, fue suspendido por un encuentro y deberá abonar una multa de 30.000 dólares.

Además de las sanciones individuales, la FIFA aplicó un castigo a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La entidad deberá pagar una multa total de 321.000 dólares y la Selección tendrá que disputar sus próximos dos partidos como local con una restricción de espectadores del 50 por ciento de la capacidad. Parte de la sanción quedó suspendida: uno de los partidos con aforo limitado y 100.000 dólares de la multa estarán sujetos a un período probatorio.

Según la resolución, Argentina fue sancionada por infracciones vinculadas a cánticos y gestos discriminatorios de aficionados, conducta incorrecta del equipo y cuestiones relacionadas con el orden y la seguridad durante los encuentros. La Comisión Disciplinaria dispuso además que 100.000 dólares de la multa sean destinados a un plan de lucha contra la discriminación.

Los incidentes investigados tuvieron lugar durante la final disputada el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey. La FIFA informó que las suspensiones deberán cumplirse en los próximos compromisos de las respectivas selecciones nacionales.

En el caso de Paredes, la sanción está vinculada a una serie de conductas encuadradas por la FIFA bajo la figura de “agresión”, en el marco de la gresca protagonizada con Gavi durante el encuentro decisivo. Por su parte, Molina fue investigado por incidentes ocurridos con Rodri durante los festejos del seleccionado español luego de la consagración.

La investigación también alcanzó a la AFA por el presunto incumplimiento de distintos artículos del Código Disciplinario de la FIFA, entre ellos la utilización de un evento deportivo para realizar manifestaciones ajenas al deporte, conducta inadecuada, discriminación y agresiones racistas, además de cuestiones relacionadas con el orden y la seguridad en los partidos.

Las decisiones ya fueron notificadas a las partes involucradas, que contarán con un plazo de diez días para solicitar los fundamentos completos de la resolución y, posteriormente, podrán recurrir la medida de acuerdo con lo establecido por el Código Disciplinario de la FIFA.

Con información de: Infobae