Una familia jujeña denunció un presunto caso de negligencia médica en el Hospital Materno Infantil luego de que una joven embarazada perdiera a su bebé, quien, según sostienen sus familiares, estaba con vida al momento de ingresar al centro de salud.
Mariela Farías, madre de la paciente, relató que el hecho ocurrió el sábado por la tarde, cuando su hija, con 38 semanas de embarazo, comenzó a presentar un abundante sangrado y fue trasladada de urgencia al hospital.
Según su testimonio, al llegar a la guardia alrededor de las 18 horas, el personal les solicitó el carné prenatal y el DNI de la paciente. La mujer explicó que, debido a la urgencia, habían salido de su domicilio sin la documentación y que debió buscar el número de documento a través de la aplicación de ANSES para completar el ingreso.
Siempre de acuerdo con la denuncia, una hora después una enfermera les informó que la paciente tenía cuatro centímetros de dilatación y que debía continuar esperando. La familia también afirmó que se le aplicó una vacuna que, según indicaron, ya había recibido durante el embarazo.
"Mi hija decía que no podía respirar"
La madre aseguró que, una vez trasladada al sector de Alto Riesgo, la joven comenzó a sentirse cada vez peor. Según relató, alrededor de las 20 horas manifestó que tenía dificultades para respirar y pidió ayuda al personal de enfermería.
De acuerdo con la denuncia, la paciente fue acompañada hasta el baño, donde se descompensó y continuó perdiendo sangre. La familia sostiene que la gravedad de la situación no fue advertida de inmediato.
Minutos después, la joven logró enviar un audio a su madre manifestándole que se sentía muy mal. Posteriormente, el personal médico realizó un nuevo monitoreo fetal y, según relataron los familiares, ya no pudieron detectar los latidos del bebé.
Recién entonces fue trasladada al quirófano. Al finalizar la intervención, los médicos comunicaron a la familia que el bebé había fallecido.
La familia cuestiona la atención recibida
Los familiares señalaron que, durante la guardia, una ecografía habría confirmado que el bebé se encontraba con vida al momento del ingreso al hospital.
También cuestionaron la explicación brindada por los profesionales, quienes les informaron que el fallecimiento se produjo como consecuencia de un desprendimiento de placenta y mencionaron un embarazo de 35 semanas, mientras que, según la familia, el carné prenatal indicaba que la gestación cursaba las 38 semanas.
La madre de la joven sostuvo que el día anterior la paciente también había concurrido al hospital por presentar dolores, pero que fue enviada nuevamente a su domicilio.
"Queremos saber qué pasó. Si la hubieran atendido cuando llegó, hoy mi nieto estaría vivo", expresó.
Presentaron una denuncia penal
El asesor legal de la familia, Carlos Espada, confirmó que ya fue presentada una denuncia penal para que la Justicia investigue las circunstancias del hecho.
El abogado afirmó que solicitarán la historia clínica completa y todas las actuaciones médicas para determinar si existieron demoras o irregularidades en la atención brindada.
"Hay situaciones que resultan incomprensibles. Una paciente embarazada llega con un importante sangrado y, según la denuncia, no se habría activado el protocolo de emergencia. Todo esto deberá ser esclarecido en la investigación judicial", señaló.
La causa quedó ahora en manos de la Justicia, que deberá analizar la documentación médica, tomar declaraciones y determinar si existió responsabilidad por parte del personal interviniente.




