Según las proyecciones de ANSES, el número de jubilados pasará de 5.590.521 en 2026 a 5.485.761 en 2027. Esto representa una disminución de 104.760 beneficiarios en un año.
En paralelo, se estima un crecimiento de las personas que reciben la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que aumentarán de 220.308 a 253.032 titulares. La variación representa 32.724 beneficiarios adicionales.
La PUAM está destinada a personas de 65 años o más que no lograron reunir los aportes necesarios para acceder a una jubilación contributiva. Para obtenerla, deben cumplir requisitos de vulnerabilidad social y superar una evaluación socioeconómica y patrimonial.
El beneficio equivale al 80% de la jubilación mínima, más un bono de $70.000. En septiembre, el monto informado se ubicó en $342.908, al que se suma el bono extraordinario.
Por otra parte, las estimaciones también contemplan un incremento en la cantidad de titulares del Seguro de Desempleo, que pasarían de 118.868 en 2026 a 130.324 en 2027.
¿Por qué habrá menos jubilados en 2027?
Una de las principales dificultades para acceder a una jubilación contributiva es el requisito de contar con 30 años de aportes previsionales.
La pérdida de puestos de trabajo registrados y el crecimiento de la informalidad laboral dificultan que los trabajadores puedan reunir la cantidad de años exigida al llegar a la edad jubilatoria.
En el sistema general, la edad requerida es de 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. Sin embargo, alcanzar esa edad no garantiza el acceso a una jubilación si no se cumplen los requisitos de aportes.
Durante años, las moratorias previsionales permitieron completar períodos de aportes faltantes. Con la derogación de estas herramientas, quienes alcanzan la edad jubilatoria sin los 30 años exigidos ya no cuentan con esa alternativa en las mismas condiciones.
En este contexto, parte de las personas que llegan a la edad jubilatoria podría quedar fuera del sistema contributivo y recurrir a la PUAM, siempre que cumpla con los requisitos establecidos.
Un estudio advierte sobre los aportes del monotributo
Un informe de la Fundación Mediterránea analizó la capacidad de los aportes del monotributo para financiar una jubilación mínima.
Según el estudio, ninguna categoría del régimen aporta actualmente lo suficiente para financiar ese haber bajo un esquema de capitalización ajustado por inflación. Incluso con 40 años de aportes, la categoría K no alcanzaría la jubilación mínima actual en el escenario de rendimiento analizado.
El informe señala una diferencia importante entre los aportes personales de los distintos trabajadores:
- Asalariados formales: el aporte personal representa, en promedio, el 11% del ingreso.
- Trabajadores autónomos: el 5%.
- Monotributistas: el 1,1%.
Además, la Fundación Mediterránea destaca que el sistema del monotributo concentra una gran cantidad de contribuyentes en las categorías más bajas. El 55% de los monotributistas activos pertenece a la categoría A, mientras que el 78% se concentra entre las categorías A, B y C.
¿Cuánto podría financiar cada categoría?
El estudio estimó cuánto representaría la jubilación financiada mediante aportes acumulados durante 40 años, con actualización por inflación.
Para un hombre de categoría A, el monto equivaldría al 9% de una jubilación mínima, mientras que en la categoría K alcanzaría el 75%.
En el caso de las mujeres, los valores estimados serían del 6% para la categoría A y del 50% para la categoría K.
El informe también analizó un escenario con un rendimiento real del 2% anual por encima de la inflación. Bajo esa hipótesis, únicamente quienes permanecieran durante 40 años en la categoría K se acercarían o superarían la jubilación mínima: el cálculo alcanzaría el 138% para los hombres y el 99% para las mujeres.
Finalmente, el estudio plantea que, en la categoría A y con un rendimiento real del 2%, los aportes deberían aumentar un 778% para las mujeres y un 725% para los hombres que dejan pensión a su cónyuge, según los escenarios desarrollados en el informe.




