El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó que el segundo temblor ocurrió apenas 40 segundos después del primero, convirtiéndose en uno de los episodios sísmicos más fuertes en la historia reciente del país. Según el balance oficial, la tragedia dejó hasta el momento 164 muertos y 971 heridos.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia y anunció la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares para reconstruir infraestructura, hospitales y viviendas. “Quisiera anunciar la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares con recursos que tenemos en el Fondo Monetario Internacional”, expresó en un mensaje televisado.
La comunidad internacional reaccionó de inmediato. La Unión Europea manifestó su solidaridad y aseguró que está “lista para intensificar la asistencia” en Venezuela, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó: “Pienso de manera especial en las víctimas y sus familiares. Estamos con vosotros”.
Colombia activó todas sus capacidades de defensa y rescate para colaborar con el país vecino. “En los desastres naturales no existen fronteras, existen naciones hermanas que se ayudan mutuamente”, señaló el ministro de Defensa Pedro Sánchez Suárez.
La ONU también se movilizó. Su Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios informó que coordina el despliegue de equipos internacionales de rescate urbano y envió un equipo de respuesta rápida para reforzar las tareas en el terreno.
Estados Unidos dispuso el envío inmediato de equipos de búsqueda, recursos médicos y asistencia humanitaria. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció la medida por orden del presidente Donald Trump, destacando que la Casa Blanca trabaja junto al gobierno provisional para agilizar la entrega de ayuda.
Con información de: Infobae



