La decisión busca moderar el impacto en los precios de las naftas y el gasoil, en un contexto donde el petróleo internacional se mantiene cerca de los 100 dólares por barril debido a la guerra en Medio Oriente. El Gobierno sostuvo que la medida apunta a “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”.
Los incrementos postergados corresponden a actualizaciones de 2024, 2025 y del primer trimestre de 2026, que recién comenzarán a regir desde el 1 de julio. Estos tributos se ajustan trimestralmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor, aunque desde 2024 se vienen difiriendo total o parcialmente para reducir su impacto en surtidores.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), dependiente del Ministerio de Economía, administra la actualización de estos impuestos que inciden directamente en lo que pagan los consumidores en estaciones de servicio.
Con información de: Ámbito Financiero



