Cada infractor deberá afrontar una multa cercana a los 89 millones de pesos, equivalente a 39.600 litros de nafta Infinia YPF. El cálculo se realizó en base a 4.400 litros de combustible por cada ejemplar cazado, como parámetro del daño ambiental ocasionado.
Además de la sanción económica, el Juzgado Ambiental dispuso una condena de dos años de prisión de ejecución condicional y medidas complementarias vinculadas a la reparación del daño y la concientización ambiental.
Desde el Ministerio de Ambiente se destacó el seguimiento permanente del caso y la posibilidad de constituirse como querellante en delitos que afecten la biodiversidad. “La caza furtiva constituye una infracción grave que será sancionada sin excepciones, en defensa del patrimonio natural de todos los jujeños”, remarcaron.
La vicuña, especie clave de los ecosistemas altoandinos, cuenta con protección legal a nivel provincial, nacional e internacional, lo que refuerza la importancia de este fallo como precedente en la defensa de la fauna silvestre.



