Una mujer de 41 años y su hijo de 7 fueron hallados muertos este viernes al mediodía en el baño de un hotel ubicado en el barrio porteño de Recoleta, en un hecho que es investigado por la Justicia.
El hallazgo ocurrió en un establecimiento situado sobre Marcelo T. de Alvear al 1300, luego de que el gerente del hotel diera aviso a la Policía de la Ciudad al advertir que los huéspedes no habían realizado el check-out en el horario previsto ni respondían a los reiterados llamados. Ambos se habían registrado en el lugar el día anterior.
Ante esta situación, personal del hotel ingresó a la habitación y encontró a la mujer y al menor sin signos vitales en el interior de la bañera. Inmediatamente se dio intervención a las fuerzas policiales y a los equipos de peritos.
De acuerdo a las primeras constataciones, no se detectaron signos de violencia en los accesos ni desorden en la habitación. Durante la inspección del baño, los investigadores hallaron un bisturí en una jabonera y dos jeringas de insulina, elementos que quedaron bajo análisis de la Unidad Criminalística, que trabajó en el lugar para realizar las pericias correspondientes.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Criminal Correccional N.º 59, a cargo de la fiscal Laura Belloqui, con la intervención de la secretaria Alejandra López San Miguel, quienes dispusieron iniciar actuaciones por averiguación de causales de muerte, sin descartar ninguna hipótesis.
Las víctimas fueron identificadas como Gisela Mercedes De Yurka, de 41 años, y su hijo Gabriel Saru Ovejero, de 7. Ambos residían en González Catán, partido bonaerense de La Matanza. La mujer se desempeñaba como docente y había trabajado en diversas instituciones educativas y sociales.
Familiares y allegados habían denunciado la desaparición de madre e hijo durante la jornada del jueves, difundiendo su búsqueda a través de redes sociales. En las próximas horas se esperan los resultados de las pericias forenses, que serán determinantes para esclarecer las circunstancias del hecho.



