La investigación apunta a una banda narco peruana con base en la Villa 1-11-14. Según fuentes del caso, las jóvenes ejercían la prostitución en la zona de Flores y habrían sido captadas por una camioneta blanca con patente adulterada, identificada por cámaras del Centro de Monitoreo de La Matanza.

El rastreo de uno de los celulares activó la búsqueda en Florencio Varela, donde se alquilaba la casa en la que se encontraron los cuerpos. Cuatro personas fueron detenidas, entre ellas familiares del presunto líder narco, actualmente prófugo.

El hallazgo provocó escenas de profundo dolor en la DDI, donde familiares exigieron explicaciones y se descompensaron.