La investigación es llevada adelante por el fiscal Aldo Lozano, titular de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas. El hecho se registró alrededor de las 18:40 y, según la hipótesis del Ministerio Público de la Acusación, se originó a partir de un incidente de tránsito entre el imputado y un empleado del comercio.

De acuerdo con la causa, luego de una discusión y una pelea con el dueño del establecimiento, el acusado abandonó el lugar, pero regresó minutos después acompañado por otras seis personas. Los investigadores sostienen que volvió portando un arma blanca de fabricación casera.

La acusación indica que el grupo ingresó al lubricentro y provocó daños en el local. En medio del enfrentamiento, el imputado habría atacado al propietario con el arma, mientras familiares y trabajadores intervinieron para impedir que continuara la agresión.

Como consecuencia del ataque, la víctima sufrió heridas en la cabeza, los brazos y las piernas, por lo que debió recibir asistencia médica y permanecer internada. Otras personas también resultaron lesionadas durante los incidentes registrados en el establecimiento.

Después del hecho, el sospechoso se dirigió hacia el barrio San Cayetano. Alertados por vecinos de la zona, efectivos policiales iniciaron su búsqueda y, según la investigación, durante el procedimiento el hombre intentó escapar y se deshizo del elemento presuntamente utilizado en el ataque, aunque finalmente fue detenido.

Durante una audiencia celebrada ante el juez Alejandro Gloss, el Ministerio Público de la Acusación solicitó medidas cautelares contra el imputado. El magistrado resolvió dictar 20 días de prisión preventiva y fijó un plazo de cuatro meses para el desarrollo de la investigación penal preparatoria, mientras continúan las tareas destinadas a esclarecer completamente lo ocurrido.