El siniestro ocurrió a las 8:54 de la mañana a unos 150 kilómetros al sur de Madrid. Equipos de emergencia y rescatistas continuaban trabajando en la zona para localizar posibles personas atrapadas entre los vagones siniestrados, mientras avanzan las investigaciones para determinar las causas del choque.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó que una “orden errónea” habría desencadenado el accidente. Según explicó, uno de los trenes recibió una autorización para reanudar la marcha y recorrió unos 25 kilómetros antes de impactar contra otra formación que se encontraba detenida. “En el centro de control tuvieron tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resolvieron”, sostuvo.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decretó luto nacional y se trasladó al lugar del siniestro. “Toda España está de luto”, declaró, al tiempo que aseguró que la prioridad inmediata es asistir a las víctimas y sus familias y esclarecer las causas del accidente. El mandatario también afirmó que “Vamos a llegar hasta el final y, si ha habido negligencias, se sabrá”.
La colisión provocó repercusiones políticas inmediatas. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, reclamó una investigación exhaustiva y sostuvo que “España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras”. Mientras tanto, varias comunidades autónomas, entre ellas Madrid, Andalucía y Extremadura, decretaron tres días de duelo oficial.
La tragedia ocurre menos de un año después del accidente ferroviario de Adamuz, en el que murieron 46 personas. El nuevo desastre vuelve a poner bajo análisis el funcionamiento de la red de alta velocidad española, considerada una de las más extensas del mundo, mientras las autoridades intentan establecer las responsabilidades y las circunstancias que derivaron en el choque.
Con información de: TN




