De acuerdo con el relato de una de las residentes del inmueble, el hecho ocurrió alrededor de las 15. Un adolescente habría dejado su teléfono conectado a la carga sobre una mesa ubicada cerca de un sofá. Aparentemente, un sobrecalentamiento del dispositivo provocó una explosión que alcanzó la goma espuma del mueble y permitió que las llamas se propagaran rápidamente hacia otros elementos de la vivienda.

La situación fue advertida por vecinos de la zona, quienes observaron una intensa humareda y alertaron a efectivos del grupo Motorizado de la Policía que realizaban recorridos preventivos por calle Burela. Al llegar al lugar, los uniformados constataron el incendio y solicitaron la intervención inmediata de Bomberos.

Paralelamente, personal del SAME brindó asistencia a los ocupantes de la vivienda, un hombre de 78 años y un adolescente de 15, quienes lograron salir por sus propios medios antes de la llegada de los equipos de emergencia.

Después de ser evaluados, ambos fueron diagnosticados con un principio de inhalación de monóxido de carbono y posteriormente trasladados al hospital Pablo Soria para una atención más completa.