La joven era hija de Silvia Rosana Amaro, de 58 años, quien había perdido la vida en el lugar del siniestro. Con este nuevo deceso, ascendió a dos el número de víctimas fatales del accidente registrado sobre la Ruta Nacional 52, a la altura del kilómetro 30.
De acuerdo al portal Infobae, Lorena González había sido diagnosticada previamente con muerte cerebral como consecuencia de las graves lesiones sufridas durante el vuelco. Permanecía internada en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital capitalino, donde lamentablemente se confirmó su fallecimiento.
La familia había viajado al norte argentino para pasar sus vacaciones. El grupo estaba integrado por Narciso González, de 60 años; su esposa Silvia Rosana Amaro; sus hijos Favio Hernán González, de 31 años, y Lorena Paola González; además de Augusto Coda, de 34 años, pareja de la joven.
El accidente ocurrió el domingo por la tarde. La camioneta Toyota SW4 que habían alquilado para recorrer la región se despistó y cayó por un barranco de gran profundidad en uno de los sectores más exigentes de la Cuesta de Lipán. Las características del terreno y la magnitud del impacto complicaron las tareas de rescate, que demandaron la intervención de bomberos, efectivos policiales y personal de emergencias.
Al arribar al lugar, los rescatistas hallaron sin vida a Silvia Rosana Amaro, quien había sido expulsada del habitáculo durante la caída. Los otros cuatro ocupantes fueron trasladados al Hospital Pablo Soria para recibir atención médica.
Lorena presentaba el cuadro más delicado. Entre las lesiones registradas figuraban un traumatismo encefalocraneano grave, traumatismos de tórax y abdomen, midriasis y pérdida de conocimiento. Por su parte, Augusto Coda sufrió una fractura de húmero, traumatismo encefalocraneano moderado y un neumotórax derecho que requirió tratamiento pleural. Favio González resultó con una subluxación de tobillo izquierdo y una fractura de húmero.
En tanto, Narciso González presentó una diástasis de pelvis y traumatismo facial, aunque posteriormente habría mostrado una evolución favorable respecto de su estado inicial.
Luego del siniestro, la fiscalía interviniente ordenó una serie de peritajes para determinar qué provocó la pérdida de control de la camioneta. Los investigadores intentan establecer si existió una falla mecánica, un error humano, condiciones adversas del camino o algún otro factor que haya incidido en el despiste.
La Cuesta de Lipán es uno de los tramos más transitados por quienes viajan hacia Purmamarca y las Salinas Grandes. Sus curvas cerradas, pendientes pronunciadas y cambios climáticos repentinos convierten al corredor de montaña en una ruta que exige extrema precaución al volante.
Con información de: Infobae




