La organización de la despedida de Lionel Messi en el estadio Monumental quedó envuelta en una polémica entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y River Plate. Tras los inconvenientes registrados durante el espectáculo del 6 de octubre, la productora Marketing Sports, contratada por la entidad que preside Claudio Tapia, difundió un comunicado en el que cuestionó las condiciones del estadio y apuntó contra el club anfitrión.
Uno de los principales puntos de controversia es el retiro de la pantalla LED del Monumental. Según el comunicado de la productora, el equipamiento fue desmontado tres días después de que la AFA anunciara el encuentro. Sin embargo, de acuerdo con las fechas consignadas en la información difundida, River informó el inicio de los trabajos el 8 de julio de 2026, mientras que la AFA confirmó el partido ante Benín el 15 de septiembre.
La diferencia entre ambas fechas es de más de dos meses, lo que contradice la cronología presentada por la empresa. Además, durante ese período River disputó siete partidos oficiales en el Monumental sin la pantalla, por lo que la ausencia del equipamiento ya era conocida antes de la planificación final del homenaje.
Sonido, iluminación y problemas eléctricos
El comunicado también incluyó cuestionamientos por la falta de autorización para instalar un escenario central en el campo de juego, las condiciones del sonido y la iluminación, y un corte de energía durante el espectáculo de cierre.
Según la información difundida, desde River sostuvieron que habían recomendado contratar un grupo electrógeno para garantizar el suministro eléctrico, pero que la productora decidió no hacerlo. También señalaron que los artistas Ulises Bueno, Soledad Pastorutti y Grupo Cali tuvieron que utilizar oficinas del área de Infraestructura como camarines, debido a que no se habían montado espacios específicos para ellos.
Otro de los aspectos cuestionados fue la planificación técnica. Según la versión atribuida al club, la primera reunión entre los representantes de la productora y River para coordinar el soporte operativo se realizó recién el día anterior al partido.
Las entradas, otro foco de críticas
Los inconvenientes también alcanzaron la comercialización de las localidades. Las entradas se agotaron en menos de dos horas, pese a que la compra se realizaba por internet y el retiro debía concretarse de manera presencial.
A esto se sumaron publicaciones en plataformas de reventa con sobreprecios de hasta el 800%, además de denuncias por sectores colapsados y presunta sobreventa durante el encuentro. Según la información difundida, estos episodios no tuvieron una explicación oficial por parte de los organizadores.
La controversia amplió los cuestionamientos sobre la planificación general del evento y las responsabilidades de cada parte, especialmente porque los problemas no se limitaron a las condiciones de infraestructura del estadio.
La disputa por las responsabilidades
La AFA organizó el encuentro, contrató a la productora y estuvo a cargo de la comercialización de las entradas, mientras que River puso a disposición el Monumental. Desde el club sostuvieron que la responsabilidad integral del espectáculo correspondía a la entidad organizadora y a la empresa contratada.
De esta manera, la despedida de Messi, que estaba destinada a convertirse en un homenaje histórico al capitán argentino, quedó atravesada por una disputa sobre la planificación y la ejecución del evento.
Mientras continúan los cuestionamientos por las fallas técnicas y los problemas en la venta de localidades, la principal discusión gira en torno a quién debía garantizar las condiciones necesarias para que el último partido de Messi con la Selección argentina en el país se desarrollara sin inconvenientes.




