La ceremonia se realizó de manera íntima y reservada para familiares y allegados en el cementerio El Prado, bajo un fuerte operativo de seguridad destinado a preservar la privacidad de la familia.

Messi llegó acompañado por su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos. Durante la despedida también estuvo junto a su madre, Celia Cuccittini, y sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol.

Flores, carteles y un mensaje que se repitió

Desde las inmediaciones del lugar, rosarinos se acercaron para dejar flores y mensajes destinados al futbolista y a toda su familia.

Entre los carteles que pudieron observarse se repitieron frases como “Fuerza, Leo”, “Fuerza familia Messi” y “Te acompañamos en este momento”.

Las expresiones reflejaron el vínculo especial que existe entre la ciudad y el máximo referente deportivo surgido de Rosario, que desde muy pequeño construyó allí los primeros capítulos de su historia en el fútbol.

El acompañamiento no se limitó a las inmediaciones del cementerio. Durante el fin de semana también se multiplicaron los homenajes en distintos estadios, junto con minutos de silencio y mensajes de clubes y organismos deportivos de distintos lugares del mundo.

“Fuerza Leo. Rosario te ama”

Uno de los homenajes más emotivos tuvo lugar a través de una publicación difundida en redes sociales. En un video registrado con un dron se pudo observar una bandera argentina proyectada sobre una pantalla junto con un mensaje dirigido al futbolista: “Fuerza Leo. Rosario te ama”.

La imagen sintetizó el sentimiento de una ciudad que acompañó a Messi desde sus primeros pasos y que volvió a mostrarle su afecto en una situación completamente alejada de las canchas.

Jorge Messi fue una figura fundamental en la carrera de su hijo. Lo acompañó durante sus primeros años y estuvo presente en el proceso que llevó al rosarino desde sus comienzos hasta convertirse en una de las grandes figuras de la historia del fútbol mundial.

Su fallecimiento generó muestras de solidaridad en Rosario y en distintos puntos del planeta. Frente a ese escenario, la familia Messi eligió atravesar la despedida en la intimidad y rodeada de sus seres más cercanos.

Mientras Lionel Messi enfrenta uno de los momentos personales más difíciles, Rosario volvió a hacerle llegar un mensaje que trasciende el fútbol: acompañarlo y recordarle que, en su ciudad, no está solo.