El consumo de los hogares argentinos volvió a mostrar señales de retroceso durante agosto. Según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el gasto en bienes y servicios finales registró una caída del 1,1% interanual y una retracción del 0,8% en la comparación desestacionalizada con julio.

De esta manera, el indicador regresó a terreno negativo luego del leve repunte registrado durante julio y se mantuvo en niveles relativamente bajos en comparación con períodos anteriores. Además, quedó 2,1% por debajo del máximo alcanzado a comienzos de 2025.

La inflación volvió a desacelerarse

El informe de la CAC también destacó el comportamiento de los precios durante agosto. La inflación mensual fue del 1,7%, por debajo del 2,1% registrado en julio, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,5%.

Desde la entidad señalaron que la continuidad de la desaceleración inflacionaria resulta un factor importante para recuperar los ingresos reales de los hogares y favorecer una mejora de la capacidad de consumo durante los próximos meses.

Sin embargo, los datos muestran que la evolución del consumo no acompañó completamente el desempeño de la actividad económica general.

El consumo y la actividad muestran comportamientos diferentes

De acuerdo con el informe, durante 2024 el consumo y la actividad económica tuvieron una evolución similar, mientras que en 2025 ambos indicadores acompañaron la recuperación.

La situación comenzó a diferenciarse durante 2026. En junio, último dato disponible del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad económica registró un crecimiento interanual del 2,7%, mientras que el consumo mostró una caída del 1,2%.

El comportamiento de los distintos sectores durante agosto también fue dispar.

Indumentaria y calzado registró un crecimiento interanual del 4,9%, mientras que vivienda, alquileres y servicios públicos avanzó un 4,8%, impulsado principalmente por una mayor demanda eléctrica.

En el otro extremo, transporte y vehículos tuvo una caída del 11,4% interanual, relacionada principalmente con un descenso del 18,6% en el patentamiento de automóviles.

Por su parte, recreación y cultura retrocedió un 8,2%, mientras que el resto de los rubros presentó una baja interanual del 0,2%.

También cayó el consumo masivo

Los bienes de consumo masivo también mostraron una contracción. Según los datos correspondientes a julio, el segmento FMCG registró una caída interanual del 2,6%, aunque tuvo un crecimiento mensual desestacionalizado del 4,2% frente a junio.

La evolución refleja un comportamiento irregular del consumo, con algunos sectores que muestran recuperación y otros que todavía permanecen por debajo de los niveles registrados en períodos anteriores.

Preocupación por el crédito a las familias

Otro de los puntos destacados por la CAC fue el comportamiento del crédito destinado a los hogares.

Luego del fuerte crecimiento registrado durante 2024 y 2025, durante 2026 las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios comenzaron a mostrar un retroceso leve pero sostenido.

Según el informe, esta situación tiene un impacto directo sobre la demanda de bienes durables, como automóviles y electrodomésticos, cuyos niveles de comercialización vienen mostrando caídas durante el año.

En contraste, los créditos hipotecarios mantienen una trayectoria ascendente, aunque moderada, lo que permitió sostener los niveles de escrituración de inmuebles alcanzados durante los últimos dos años.

Los datos de agosto vuelven a poner el foco en la evolución del consumo de los hogares y en el desafío de lograr que la desaceleración de la inflación se traduzca progresivamente en una recuperación del poder adquisitivo y de la demanda interna.