La normativa establece que los pagos deberán realizarse a través de cuentas bancarias habilitadas en dólares, garantizando la trazabilidad y el registro formal de cada operación. De esta manera, se busca evitar la informalidad y asegurar que los aportes y contribuciones se mantengan en pesos.

Según lo dispuesto, el sueldo en dólares será complementario al salario en pesos, que seguirá siendo obligatorio para cumplir con las cargas sociales y previsionales. El monto en moneda extranjera se considerará un adicional pactado entre empleador y trabajador.

La medida fue comunicada como parte de una estrategia para flexibilizar las modalidades de pago en un contexto de alta inflación y creciente dolarización de contratos privados. El Banco Central aclaró que no se trata de una dolarización del salario, sino de una opción voluntaria que puede coexistir con el esquema vigente.

Especialistas en derecho laboral señalaron que la iniciativa podría generar un nuevo marco de negociación en sectores exportadores, tecnológicos y financieros, donde la demanda de sueldos en dólares es más frecuente.

Con información de: Noticias Argentinas