“Hace 17 años no se rinde ninguna cuenta, no hay balance de nadie”, afirmó Vega, quien recordó que en una oportunidad mencionó que la recaudación anual superaba los 100 millones de pesos, pero nunca obtuvo comprobaciones oficiales.
El dirigente cuestionó que los administradores actúan “como si fueran dueños de la cooperativa” y que los socios no tienen acceso a información sobre ingresos y egresos. “Me tienen que comprobar ellos, no yo”, subrayó.
Consultado sobre la posibilidad de convocar a una asamblea extraordinaria, Vega reconoció que no se avanzó en esa dirección por temor de los socios a represalias. “Hoy los socios no pueden decir ni ah, porque están amenazados, hostigados, demandan cartas de documentos”, expresó.
El entrevistado aseguró que existen al menos diez juicios perdidos contra la cooperativa, lo que refleja un manejo irregular y conflictivo. “La cooperativa genera plata y por eso estamos aquí”, resumió.




