Lionel Messi, a los 39 años, jugó su último Mundial y dejó una imagen que ya quedó grabada en la memoria colectiva: llorando con la medalla de subcampeón colgada del cuello.

Las lágrimas del capitán en el MetLife Stadium resumieron el sentimiento de millones de argentinos. La derrota golpeó fuerte, pero no alcanzó para borrar una etapa que incluyó la conquista de Qatar 2022, dos finales del mundo y más de un lustro de protagonismo bajo el ciclo de Lionel Scaloni.

Una despedida cargada de emoción

Tras la final, los jugadores permanecieron varios minutos sentados sobre el césped, incrédulos. Mientras sonaba la celebración española por los parlantes, Emiliano "Dibu" Martínez consolaba a sus compañeros y Messi se apartaba en silencio.

El rosarino encabezó la fila de los subcampeones y recibió una ovación cerrada de los hinchas argentinos presentes en Nueva Jersey. Desde una de las cabeceras bajó el clásico “soy argentino, es un sentimiento”, mientras el capitán intentaba contener la emoción. 

La escena recordó inevitablemente a otras despedidas dolorosas de la historia del fútbol argentino. Esta vez, el final no tuvo copa, pero sí reconocimiento: el estadio entero coreó “Messi” durante la premiación, incluso cuando la FIFA entregaba el premio al mejor jugador del torneo.

Scaloni: “Tenemos que demostrar que sabemos perder”

El entrenador argentino habló con serenidad luego de la derrota y puso en valor el recorrido del equipo.

“Tenemos que darle una validez enorme. Cuesta un montón. Tenemos que demostrar que sabemos perder. No por eso nos vamos a olvidar de todo lo que hicimos para llegar hasta acá”. 

Scaloni también agradeció a sus jugadores y destacó la entrega del plantel. “Dimos todo. Si dejan todo como lo dejaron hoy, el equipo es un gran ejemplo para la gente y para nuestro país. Hay que levantarse otra vez”.

España fue superior y Argentina resistió hasta el final

España dominó gran parte de la final con posesión, presión alta y control del mediocampo. Argentina sufrió durante más de 120 minutos y encontró en Dibu Martínez a su gran sostén. 

El arquero argentino evitó varias situaciones claras y mantuvo viva la ilusión hasta el alargue. Sin embargo,
Ferran Torres marcó el gol decisivo y terminó con el sueño de la cuarta estrella. 

La Selección terminó el partido sin respuestas futbolísticas, con bajas importantes y con Enzo Fernández expulsado. Aun así, empujó hasta el final, más con corazón que con juego. 

El último Mundial de Messi

Más allá de la derrota, Messi volvió a dejar marcas históricas. En Nueva Jersey se convirtió en el jugador de campo más veterano en disputar una final mundialista y en el primer futbolista en ser titular en tres finales: 2014, 2022 y 2026.

También amplió su récord como el jugador con más partidos en la historia de los Mundiales: 34 encuentros en seis ediciones.

El título no llegó esta vez. Pero el legado ya estaba escrito mucho antes del pitazo final. Messi se fue llorando; la Argentina, en cambio, lo abrazó como a uno de los grandes símbolos de su historia. Porque aun en la derrota, Leo ya había hecho demasiado felices a millones.