El Xeneize jugó un primer tiempo excelente, con el resultado en contra, sabía que tenía que buscar el partido desde el arranque y eso fue lo que sucedió. A los 3 minutos, un cabezazo de Lautaro Di Lollo puso el 1 a 0 para los dirigidos por Arruabarrena, en tanto que Miguel Merentiel a los 33 le daría la victoria parcial, sin embargo en el complemento, José Rodríguez marcaría el descuento a los 20 minutos, pero Leandro Paredes, quien venía de recuperarse en tiempo récord de un desgarro, pondría el 3 a 1 para sellar el pasaje a la final del certamen.

Boca abrió el marcador apenas comenzado el partido, a los tres minutos, con un córner excelente del defensor Lautaro Blanco al segundo palo, que habilitó el frentazo cruzado y goleador de Lautaro Di Lollo.

A los 10 minutos, luego de un contraataque que fue desaprovechado por la indecisión de sus atacantes, se dio la primera llegada clara del local, con un remate alto de Cuiabano desde afuera del área que se fue cerca del travesaño.

El principio del partido fue dinámico y de ida y vuelta, con Boca acostumbrándose a atacar directo con pases profundos para los desmarques de Sebastián Villa, mientras que Vasco Da Gama intentaba lentamente comenzar a imponerse con la posesión, a pesar de ciertas desprolijidades.

El equipo argentino volvió a llegar con peligro en 32 minutos, con un contraataque en el que Miguel Merentiel dejó a Villa frente al guardameta rival, aunque el disparo del atacante colombiano no tuvo destino de gol.

Un minuto después, el “Xeneize” se aprovechó de las enormes falencias defensivas en el posicionamiento del conjunto rival y, con una pelota larga para Merentiel apenas por delante de la mitad de la cancha, el uruguayo se fue mano a mano con el arquero Leo Jardim y lo venció abriendo el pie derecho.

Ya en el complemento Vasco Da Gama salió decidido a buscar el empate para estirar por lo menos la definición desde los doce pasos. A pesar de los intentos, recién a los 20 minutos, una centro desde la izquierda cruzó toda el área grande hasta llegarle al carrilero José Rodríguez, que enganchó la pelota con el empeine del pie diestro y sacó un disparo seco y rasante, que se metió por el rincón derecho de Montero.

El equipo argentino comenzó a sentirse incomodo en el partido y con el reloj en contra aprovechó la presencia de su capitán, Leandro Paredes, que había pisado el campo de juego a los 10 minutos del segundo tiempo sin demasiada influencia en el equipo, pero demostrando su categoría, se quedó con una pelota a algunos metros del área grande, y sacó un remate violento, seco e impresionante, que fue a las manos de Jardim pero, ante su pésima reacción, cruzó la línea, sentenciando un triunfo histórico para poner a su equipo en la final de la Copa Sudamericana.