El equipo dirigido por Thomas Tuchel consiguió avanzar de ronda tras superar a un seleccionado mexicano que luchó hasta el final y estuvo cerca de igualar el marcador en el tramo decisivo del encuentro.

Un doblete que cambió la historia

Durante buena parte del primer tiempo, México mostró intensidad y logró incomodar a Inglaterra. Sin embargo, el desarrollo cambió por completo entre los 36 y los 38 minutos.

Primero, Jude Bellingham abrió el marcador con un cabezazo tras un preciso centro de Bukayo Saka luego de un rápido contragolpe. Apenas dos minutos después, el mediocampista del Real Madrid aprovechó una recuperación de Anthony Gordon y una asistencia de Harry Kane para definir con precisión y establecer el 2-0.

Cuando parecía que Inglaterra se iría al descanso con una ventaja cómoda, Julián Quiñones descontó a los 42 minutos con una destacada volea dentro del área, devolviendo la ilusión al conjunto dirigido por Javier Aguirre.

Un segundo tiempo cargado de tensión

El complemento ofreció un escenario completamente distinto. A los ocho minutos, Inglaterra quedó con diez futbolistas por la expulsión de Jarell Quansah, quien vio la tarjeta roja tras una fuerte infracción sobre Jesús Gallardo revisada por el VAR.

A pesar de la desventaja numérica, el conjunto europeo volvió a golpear. Israel Rangel cometió penal sobre Anthony Gordon y Harry Kane convirtió el 3-1, alcanzando su sexto gol en la Copa del Mundo y consolidándose entre los máximos artilleros del torneo.

México no bajó los brazos. Raúl Jiménez descontó desde los doce pasos tras una infracción cometida por el propio Kane sobre Roberto Alvarado y dejó el marcador 3-2, abriendo un cierre de partido cargado de incertidumbre.

Inglaterra resistió y ya piensa en Haaland

Con el impulso de su público, México buscó el empate hasta el último minuto. Édson Álvarez estuvo muy cerca con un cabezazo que pasó apenas desviado, mientras que el arquero Jordan Pickford respondió con intervenciones decisivas para sostener la ventaja inglesa.

Finalmente, Inglaterra logró resistir el asedio, aseguró el triunfo y avanzó a los cuartos de final, donde se medirá con Noruega en uno de los cruces más atractivos de la próxima fase.

Con Bellingham como conductor y Kane manteniendo su eficacia goleadora, el conjunto inglés continúa firme en su objetivo de volver a conquistar una Copa del Mundo, mientras que México se despidió del torneo dejando una imagen competitiva en el Mundial que tuvo como uno de sus países anfitriones.