Del poder consolidado al voto volátil

En mayo, 397.365 jujeños eligieron a los representantes para la Legislatura local: 12 bancas para el Frente Jujuy Crece, 7 para La Libertad Avanza, 3 para el Frente Justicialista y 2 para la Izquierda.
Cinco meses después, con 409.339 votantes, la historia se reescribió: el partido de Milei arrasó en Jujuy con más de 150.000 votos, el radicalismo quedó reducido al 20% y el peronismo dividido pagó caro su fractura. El FIT creció, pero no logró retener la única banca nacional de la izquierda en el norte del país.

Capital: el bastión que cayó

Por primera vez en 20 años, el radicalismo perdió su joya más preciada: San Salvador de Jujuy. La Libertad Avanza le sacó 24 puntos a “La Fortaleza” del intendente "Chuli" Jorge.

Los números hablan por sí solos:

  • LLA: 41,53% (64.637 votos)
  • Jujuy Crece: 17,46%
  • Primero Jujuy Avanza: 14,14%
  • Fuerza Patria: 12,99%
  • FIT: 11,19%

El cimbronazo fue total. Ni la marca Gerardo Morales ni la gestión Carlos Sadir lograron contener una fuga de votos que se repitió en toda la provincia.

Municipios en rebelión

El fenómeno libertario se extendió a El Carmen (41,32%), Palpalá (40,93%) y San Pedro (28,91%), donde el radicalismo oficialista terminó quinto. En Ledesma, otro dato fuerte: LLA 31%, el Frente Jujuy Crece 24% y el peronismo dividido quedó tercero y cuarto.
La foto de octubre es clara: el radicalismo perdió territorio, el peronismo dividió fuerzas y LLA encontró en Jujuy un laboratorio de su consolidación política.

Crisis de identidad en el oficialismo

El gobierno provincial quedó golpeado. Sin renovación a la vista -más allá de figuras aisladas como Adriano Morone-, el radicalismo enfrenta una crisis interna profunda. “Con Sadir no alcanzó”, se escuchó en los pasillos del poder. Las apariciones de Gerardo Morales ya no magnetizan y la fidelidad al “Chuli” Jorge se resquebrajó. El radicalismo jujeño necesita reinventarse o corre el riesgo la continuidad de gobierno en 2027.

El peronismo que respira (y se pelea consigo mismo)

El justicialismo no tuvo una mala elección, pero la división le costó caro: perdió la banca nacional de Leila Chaher y el peso territorial se dispersó. Si se sumaran los votos del Frente Fuerza Patria y el Frente Primero Jujuy Avanza, el peronismo habría quedado segundo. La lectura es obvia: separados no alcanzan, juntos podrían renacer. El dilema que se abre es si lograrán una interna real o volverán a jugar al borde del abismo.

La boleta única, la otra protagonista

En medio del sacudón político, otro tema se instaló: la boleta única de papel. La herramienta que ordenó la elección nacional demostró eficacia. ¿Será tiempo de incorporarla en la ley electoral jujeña? Muchos la ven como un paso inevitable para modernizar el sistema y evitar las viejas prácticas de las colectoras y el voto cautivo.

Camino al 2027: todo puede pasar

De mayo a octubre cambió todo. Y si algo deja claro esta elección es que el voto jujeño es hoy más volátil, más crítico y más independiente. La Libertad Avanza, con figuras poco conocidas, llega envalentonada al Congreso y a la Legislatura provincial. El peronismo sigue vivo, aunque dividido. El radicalismo, en cambio, deberá decidir si se renueva o se resigna.

En Jujuy, el mapa político ya no se dibuja con los colores de siempre. Y como diría un viejo estratega: “Nada es para siempre, y en política, cinco meses son una eternidad”.

*- Por Fabricio Rasjido
Director periodístico en La Voz de Jujuy