“El objetivo es cuidar el ambiente, evitar que el papel que se utilizó el año pasado en el colegio vaya a parar al colector o a la basura”, explicó Ceballos. La propuesta consiste en intercambiar mochilas, cartucheras, carpetas, lápices y libros que estén en buen estado, pero que ya no se utilicen. “Tal vez no sea mochila por mochila, puede ser una mochila por una carpeta, puede ser una cartuchera por lápices que otro chico trajo, o puede ser por libros”, detalló.

Además del intercambio, se recibirán carpetas, fotocopias, cuadernos y revistas del año pasado para reciclaje. “Entonces evito de tirar este papel a la basura. El objetivo de esto es cuidar el ambiente ante todo”, remarcó. Y agregó que se trata de “Evitar que tengamos que cortar más árboles para hacer papel”.

Ceballos señaló que la cadena de reciclado ya está organizada. El material recolectado es retirado por un recuperador, luego se traslada a Palpalá, donde se enfarda y se carga en un camión de mayor porte para su envío a la industria. “Sabemos que funciona, sabemos que llega al destino final, que es de nuevo, cuando llega a la fábrica, transformarlo en un nuevo producto”, afirmó.

La feria funcionará hasta las 4 de la tarde y la convocatoria está abierta a vecinos de Campo Verde, 9 de Julio, Bella Vista, Bajo La Viña, Alto La Viña, Barrio Belgrano y Alto Comedero, desde donde ya participaron familias y jubilados en la edición anterior.

Durante la primera jornada, destacó, se produjo una escena que lo sorprendió. “Nosotros teníamos un perjuicio de que los chicos se pasan con el celular, de que ya no leen, y eso quedó demostrado este domingo que hicimos, que es mentira”, expresó. Según relató, varios niños comenzaron a hojear libros y “se llevaban de a dos, de a tres”, no solo textos escolares sino también de lectura recreativa.

Entre las donaciones hubo revistas antiguas de Condorito. “Nosotros las dejamos en la mesa como para decir después los tiro al bolsón. Vino un chico y le causó gracia ver los dibujitos (…) y se los llevó para leer”, contó.

A partir de esa experiencia, adelantó que proyectan crear un club de lectura con biblioteca móvil en el barrio. La modalidad será itinerante: “Yo voy a la biblioteca, dejo mi libro y me llevo el que sea. A la semana lo termino de leer, vuelvo, lo dejo ese libro y me llevo otro que encuentre en la biblioteca”.

“Muy importante, así que la invitación está hecha, y los esperamos a todos el día domingo”, concluyó.