La decisión se tomó tras un prolongado conflicto gremial y tres meses de paralización de actividades. En septiembre, la empresa había despedido a nueve trabajadores administrativos y amenazado con cesantear a otros sesenta, lo que derivó en manifestaciones de empleados y vecinos de Suipacha y Chivilcoy. El pedido de quiebra fue presentado el 27 de octubre por el abogado Julián Coronel, vinculado al gremio Atilra y representante de Watt’s, una de las firmas acreedoras.

El fallo también dispuso la inhabilitación del empresario venezolano Jorge Luis Borges León, administrador de la compañía, quien deberá entregar las llaves del establecimiento y las claves digitales a la sindicatura. Además, se le prohibió salir del país sin autorización judicial.

La quiebra de La Suipachense se suma a la reciente caída de ARSA, proveedora de SanCor, que fue liquidada la semana pasada en Córdoba y Lincoln, dejando sin empleo a más de 380 personas y afectando una red logística que abastecía a 70.000 comercios en todo el país.

Estos hechos reflejan la crisis que atraviesa el sector lácteo argentino, donde empresas tradicionales enfrentan dificultades financieras, conflictos gremiales y caída en la producción, con un fuerte impacto en las economías regionales y en los trabajadores del sector.

Con información de: Infobae