“Conmemorar 200 años de vida como nación soberana es mucho más que celebrar un aniversario. Es un ejercicio de memoria, identidad y proyección hacia el futuro”, expresó Mamaní en su discurso, donde también transmitió un saludo oficial del presidente Luis Arce y del vicepresidente David Choquehuanca.
En un ambiente de fuerte hermandad entre pueblos, el cónsul destacó la relación histórica entre Bolivia y Argentina, y especialmente con la provincia de Jujuy. “Nuestros pueblos combatieron juntos, soñaron juntos y pagaron el precio de la emancipación con un esfuerzo común”, recordó, mencionando a héroes de la independencia como Juana Azurduy, Bartolina Sisa y Simón Bolívar.
La actividad fue parte del cronograma del Bicentenario que incluye una gala en el Teatro Mitre y una gran entrada folclórica en avenida Forestal, con la participación de fraternidades, ballets y la esperada llegada de la Diablada de Oruro. “Nuestras danzas cuentan la historia de estos 200 años. Cada vestimenta, cada detalle tiene un significado”, afirmó Mamaní.
El acto cerró con un mensaje de unidad y esperanza. “El Bicentenario no es un cierre, sino un nuevo comienzo para soñar, construir y crecer juntos en la diversidad”, dijo el cónsul, quien cerró su intervención con una exclamación en lengua aymara: “¡Jallalla su Bicentenario de Bolivia! ¡Jallalla la Argentina! ¡Jallalla Jujuy!”.
A su turno el presidente de la Asociación Boliviana "6 de Agosto", Sabino Hinojosa Reynaga, estuvo presente en el acto por los 200 años de independencia de Bolivia. En su alocución, destacó la lucha de los pueblos originarios y el rol de la comunidad en Jujuy como portadora viva de cultura, memoria y tradición: “Dos siglos nos invitan no solo a recordar, sino también a reafirmar nuestro compromiso con los valores de libertad, unidad y dignidad”. La ceremonia incluyó una ofrenda floral y reafirmó la hermandad entre Argentina y Bolivia.



