A 18 años del asesinato de Juan Carlos Zambrano, Jujuy vuelve a mirar una de las causas más dolorosas y controvertidas de su historia reciente.
El periodista, reconocido por su cercanía con la gente y su compromiso con la verdad, fue asesinado el 19 de marzo de 2008 frente a su vivienda, en un hecho que hasta hoy no ha sido completamente esclarecido.
El crimen ocurrió mientras Zambrano se encontraba junto a su pareja, en circunstancias que desde el inicio generaron dudas e inconsistencias.
La investigación estuvo marcada por graves irregularidades, al punto que el juez a cargo, Juan Carlos Nieve, fue destituido por su desempeño en la causa.
A la trama de incertidumbre se sumó un hecho aún más impactante: el asesinato del abogado de la familia, Bruno Aguilar, ocurrido meses después, lo que profundizó el clima de tensión y sospecha en torno al expediente.
Uno de los puntos más cuestionados por el entorno de la víctima es la falta de avance en líneas de investigación clave, entre ellas el análisis del rol de su pareja, Luciana Fernández, quien se encontraba presente al momento del hecho. Según denuncian familiares y allegados, la Justicia no profundizó adecuadamente en este aspecto.
Una vida marcada por el compromiso con la información
Zambrano inició su carrera como locutor en FM Trópico y luego pasó por LW8, donde comenzó a consolidar su perfil periodístico. Su vocación lo llevó incluso a trabajar en Bolivia, en la señal Bolivisión, ampliando su experiencia en medios.
De regreso en Jujuy, alcanzó uno de los puntos más altos de su carrera al asumir como jefe de noticias en Canal 7 de Jujuy. Allí se convirtió en una figura respetada por su estilo directo, su mirada crítica y su decisión de abordar temas sensibles que afectaban a la sociedad.
Su trabajo, muchas veces incómodo para sectores de poder, llevó a que su asesinato fuera vinculado en distintas hipótesis con figuras como Milagro Sala y el empresario Ricardo Vilte, aunque ninguna línea logró avanzar de manera concluyente en la Justicia.
Un reclamo que sigue vigente
El paso del tiempo no logró cerrar las heridas. La hija del periodista, Melisa Zambrano, continúa encabezando el reclamo por justicia, manteniendo viva la memoria de su padre y exigiendo respuestas concretas.
A casi dos décadas del crimen, el caso Zambrano sigue siendo una deuda pendiente para la Justicia jujeña. Su historia no solo refleja la violencia contra el periodismo, sino también las falencias de un sistema que aún no pudo dar respuestas claras.
El “periodista de la gente”, como lo llamaban, dejó una marca imborrable. Su última frase al aire, “Katrina”, quedó como símbolo de su estilo: directo, intenso y comprometido hasta el final.



