La ceremonia contó con la presencia de autoridades judiciales, familiares, amigos y compañeros de trabajo, y puso en valor no solo una carrera caracterizada por la responsabilidad y la constancia, sino también un proceso institucional que sentó precedentes en materia de inclusión laboral.
Un recorrido que dejó huella
David María Carrillo ingresó al Poder Judicial en el año 2004, designado por el entonces Superior Tribunal de Justicia, presidido por el Dr. José Manuel del Campo, en el marco de la Ley de Régimen Jurídico Básico y de Integración Laboral para las Personas con Discapacidad.
En sus primeros años cumplió funciones en el Archivo de Tribunales y, desde 2006 hasta su retiro, se desempeñó en la Cámara Civil y Comercial Sala I, donde desarrolló sus tareas con dedicación y una conducta laboral destacada.
El acto fue encabezado por los jueces de la Suprema Corte de Justicia: Federico Otaola (presidente), María Eugenia Nieva, Lisandro Aguiar, Gonzalo de la Colina, Eduardo Uriondo y Mercedes Arias, junto a los integrantes de la Cámara Civil y Comercial Sala I.

El reconocimiento de sus compañeros
Durante el homenaje, Carolina Hansen, en representación de los compañeros de trabajo, evocó los primeros años de Carrillo en la institución y recordó anécdotas que reflejaron su forma de vincularse y su compromiso cotidiano.
“Llegó con muchísimas ganas de aprender y trabajar. Para nosotros fue un desafío al principio, y con su picardía nos enseñó a todos”, expresó. También destacó su responsabilidad diaria: “David era nuestro relojito. Lo vamos a extrañar muchísimo”.
Posteriormente, los jueces Elba Cabezas, José Alejandro López Iriarte y Esteban Javier Arias Cau hicieron entrega de un diploma en reconocimiento a su trayectoria en la Cámara.
La voz de la familia y el valor de la inclusión
El padre del homenajeado, Dr. David Carrillo, agradeció al Poder Judicial por haber brindado a su hijo una oportunidad laboral concreta cuando la inclusión aún no era una práctica extendida. “Le permitió construir un proyecto de vida con dignidad y hoy acceder a la jubilación como cualquier trabajador”, señaló.
Remarcó además que se trata de una experiencia colectiva: “Esta es una historia de derechos y de inclusión verdadera, construida entre todos”.

Un hito institucional
El cierre estuvo a cargo del presidente de la Suprema Corte, Dr. Federico Otaola, quien subrayó el impacto institucional del recorrido de Carrillo. “Tu paso por aquí marca un hito. Este Poder Judicial está orgulloso de lo que estamos celebrando”, afirmó.
Otaola destacó que la inclusión laboral no fue solo un gesto, sino una decisión sostenida en el tiempo que enriqueció a la institución. “Gracias a vos, aprendimos a ser un poco mejores”, concluyó.
El homenaje a David María Carrillo dejó un mensaje claro: la inclusión, cuando se traduce en hechos concretos, no solo transforma vidas individuales, sino que fortalece a las instituciones y a la sociedad en su conjunto.



