El galardón fue llevado a su casa de barrio Cuyaya de esta Capital -donde cumple prisión domiciliaria desde 2017- por la funcionaria de Cultura de Buenos Aires y docente Florencia Saintout, y según se informó en un documento, se debió "al empoderamiento de las mujeres, la reivindicación de los valores de los pueblos indígenas y por su trabajo social y sindical".

Además, destacó su labor "en las demandas políticas de reparación y lucha contra la discriminación", como también su dedicación en la construcción de edificios públicos como escuelas, centros de salud y salas de cuidado para la infancia.

La distinción fue impulsada por miembros de la agrupación "Rodolfo Walsh" y aprobada por el Consejo Directivo de la Facultad platense. Algunos de las figuras que fueron premiadas a lo largo del tiempo fueron la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y el expresidente ecuatoriano, Ecuador Rafael Correa.

"Este premio no es ajeno al contexto político en el que estamos, también valida una vez más el pedido de libertad a nuestros y nuestras compañeros y compañeras. Implica también, un acto de denuncia a la guerra de 'lafware' que están sufriendo nuestros pueblos latinoamericanos", sentenció el documento aprobado por el Consejo Directivo de la UNLP.

Milagro Sala, de 58 años, realizó trabajos sociales desde fines de los '90 en la capital provincial, lo que la llevó en 1999 a fundar su organización "Tupac Amaru" dentro de la CTA, que ayudó a reestructurar el barrio Alto Comedero. Durante esa época el organismo colaboró con el Gobierno provincial y nacional en la construcción de comedores, escuelas, centros integrales y de salud como polideportivos y espacios culturales.