Según los datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en mayo de 2026 había 6.131.500 asalariados privados registrados. En mayo de 2018 eran 6.275.300.

La diferencia ronda los 144.000 puestos menos que hace ocho años, pese al crecimiento de la población y de la fuerza laboral. Desde agosto de 2023, en tanto, la pérdida acumulada llega a unos 277.000 empleos.

El dato que conecta a Milei con Macri

El paralelismo aparece con mayor claridad al comparar los períodos contractivos. Entre abril de 2018 y noviembre de 2019, durante el gobierno de Macri, se destruyeron 258.100 puestos asalariados privados registrados.

Desde agosto de 2023 hasta mayo de 2026, la pérdida alcanzó los 276.600 empleos, de acuerdo con CP Consultora.

El deterioro tampoco se limita al empleo privado. Mientras los puestos asalariados no consiguen recuperar terreno, el número de monotributistas aumentó casi 38% desde 2018 y llegó a unos 2,2 millones en 2026.

En mayo, además, el empleo registrado cayó por tercer mes consecutivo. Solo el sector privado perdió unos 9.100 puestos, mientras que el empleo público sumó alrededor de 700 y los monotributistas, otros 2.700.

Construcción, comercio e industria, entre los más golpeados

La contracción se concentra especialmente en actividades con fuerte capacidad para generar empleo. En mayo, la construcción cayó 0,52%, el comercio 0,34% y la industria manufacturera 0,28%.

Desde noviembre de 2023, el único sector que mostró una creación neta significativa fue agricultura, ganadería y pesca, con unos 14.300 puestos adicionales.

El fenómeno también alcanza a las trabajadoras de casas particulares: pasaron de unos 482.000 empleos registrados en mayo de 2018 a 448.000 en 2026.

Menos contrataciones y más despidos

La otra señal preocupante aparece en las nuevas incorporaciones. En junio, la tasa de entrada al empleo privado registrado cayó al 1,6%, uno de los niveles más bajos de la serie y comparable con períodos críticos como 2002 y la crisis de 2018-2019.

Las contrataciones de personal en el sector privado registrado no consiguen crecer”, advirtieron desde CP Consultora.

Al mismo tiempo, la proporción de despidos sobre el total de bajas alcanzó en junio, considerando el promedio móvil de tres meses, el nivel más alto de toda la gestión de Milei.

Con menos puestos, menos contrataciones y una mayor incidencia de los despidos, el mercado laboral argentino enfrenta una combinación que vuelve a poner en discusión la capacidad de la economía para generar empleo formal.