Con el respaldo de múltiples fuerzas políticas y tras un extenso debate legislativo, el Senado de Uruguay aprobó la ley que regula la eutanasia, convirtiéndose en el primer país de América Latina en legalizar el procedimiento. La norma garantiza el derecho de las personas a “transcurrir dignamente el proceso de morir” y a recibir asistencia médica para hacerlo.