La administración de Javier Milei avanza con una ambiciosa agenda de privatizaciones que busca concretar en las próximas semanas los primeros traspasos de activos estratégicos de transporte y energía al sector privado. El plan incluye licitaciones de rutas nacionales, represas hidroeléctricas y la venta de acciones estatales en empresas clave, con el objetivo de enviar una señal clara de que el proceso de retiro del Estado de la economía “no se detendrá”.