La senadora Juliana Di Tullio presentó un proyecto para que los miembros del Estado, incluido el presidente, deban someterse a un test antidóping en el marco de la pelea contra el narcotráfico. El control estaría a cargo de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, y alcanzaría a miembros de los tres poderes. Sería obligatorio, al menos una vez al año y de manera aleatoria.