La llegada del teniente general Carlos Presti marca un quiebre inédito desde 1983. Será el primer militar en actividad en ocupar el cargo y su designación se presenta como la contracara del modelo impulsado por Garré, Taiana y Milani. Se vienen cambios en las cúpulas, el IOSFA y la política salarial de las Fuerzas Armadas.