A casi dos años de su asunción, la popularidad de Javier Milei continúa en descenso. Las críticas a su política cambiaria, los conflictos con jubilados, universidades, personas con discapacidad y el personal del Hospital Garrahan y la polémica por las coimas en ANDIS que involucra a su hermana, golpean su gestión y hacen que la imagen del libertario siga en caída.