La pregunta puede sonar provocadora, incluso forzada: ¿qué tienen que ver las cumbias bolivianas de los años noventa con los incels que hoy pululan por foros y redes sociales? A primera vista, nada. Un casete sonando en una radio barrial y un hilo de Reddit cargado de resentimiento parecerían pertenecer a universos incomunicables. Sin embargo, si afinamos un poco el oído -y la mirada- la relación empieza a volverse menos absurda de lo que parece.