Otra vez por penales, y otra vez con Sergio "Chiquito" Romero como la gran figura, Boca pasó a la final de la Copa Libertadores tras empatar 1 a 1 en los 90 minutos con Palmeiras en Brasil. Ahora buscará el 4 de noviembre ante el Fluminense en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro, levantar la tan ansiada copa por séptima vez en su historia.