Para la oposición, su salida de la Jefatura de Gabinete debería extenderse al directorio de la petrolera de mayoría estatal, donde fue designado como uno de los representantes del Estado nacional al considerar que "ya no existen motivos para que continúe ocupando ese puesto".
Según trascendió, uno de los principales cuestionamientos apunta a la remuneración que percibe por ese cargo, estimada en alrededor de US$15.000 mensuales, cifra que volvió a quedar en el centro del debate tras su alejamiento de la Casa Rosada.
El diputado nacional Esteban Paulón cuestionó la salida del Gobierno de Adorni y aseguró que la renuncia del funcionario fue consecuencia de la presión política, parlamentaria y judicial que acumuló en las últimas semanas.
“Funcionario que está investigado por presunto enriquecimiento ilícito, dádivas y negociaciones incompatibles con la función pública que se quede en una silla de YPF ganando millones de pesos por mes es un insulto a la ciudadanía argentina”, afirmó.
En esa línea, pidió que el Gobierno revise esa situación y advirtió sobre lo que representaría mantenerlo en un cargo de relevancia económica. “Sería otro mensaje de este Gobierno de que reproduce lo peor de la casta, que a uno de los propios se lo protege y no se lo deja bajo la lluvia”, expresó.



