Según expuso Comesaña: "Al ingresar al Campo de juego, mientras nos dirigíamos al medio campo para hacer el saludo protocolar con los jugadores de ambos equipos, previo al sorteo e inicio del partido, observo que un menor alcanza balones, me grita a viva voz: " hijo de puta, la concha de tú madre". Por tal motivo el cuarto árbitro informa al personal de seguridad que no podía estar dentro del campo de juego, por insultar al árbitro, dicho menor lo identificamos.

A los 40 minutos del partido hago retirar a un menor alcanza pelotas, por ingresar a dejar la pelota dentro del campo de juego al arquero rival, realizando gestos ampulosos con sus manos y protestando, intentando intimar a dicho arquero del equipo rival.

Finalizado el primer tiempo, nos retiramos escoltados por el personal policial y de seguridad, debajo de sus escudos, los cuales impidieron que nos impacten una gran cantidad de proyectiles que arrojaban desde la platea de la parcialidad local, (aclaro que no tiene manga inflable, de entrada y salida de los árbitros y jugadores), una vez que llegamos al túnel de chapa, escuchábamos golpes arriba del techo y asimismo las paredes, con simpatizantes arriba del techo, además de insultos y amenazas.

El punto de quiebre ocurrió dentro del vestuario. Tras ingresar y cerrar la puerta, el secretario de Gimnasia de Jujuy, Leandro Meyer, irrumpió "prepotentemente" y de manera amenazante. Meyer le informó al juez que ya se había radicado una denuncia en la fiscalía contra el cuarto árbitro por "discriminación infantil" y luego profirió la grave amenaza: "salgan a dirigir bien porque de acá no se van, los meto a los cuatro presos y los dejo tres días detenidos en Jujuy". Esta amenaza obligó al árbitro a solicitar la presencia policial para que el directivo se retirara.

Posteriormente a la amenaza del Secretario, Leandro Meyer, ingresa al vestuario el inspector de AFA, Gustavo Licursi, quien informa al equipo arbitral que pudo observar dentro del campo de juego, detrás del cuarto árbitro, al presidente de Gimnasia de Jujuy, Walter Morales, insultando y realizando gestos de protesta contra cada decisión arbitral durante todo el primer tiempo. Además, el inspector detalló que al momento del gol de Gimnasia, el presidente Morales gritó a viva voz: "Le hicimos el gol a Madryn y a los árbitros", acompañado de más insultos.

Licursi también fue testigo de cómo, cerca del final del primer tiempo, el presidente Morales le pidió al secretario Leandro Meyer que se dirigiera al vestuario de los árbitros. El inspector decidió seguir a Meyer, y lo vio ingresar a la puerta contigua al vestuario arbitral, donde se quedó aguardando al equipo arbitral para, posteriormente, ingresar y llevar a cabo la amenaza que el árbitro ya había detallado previamente en su informe.

Acto seguido, y a pesar de la situación, el presidente Walter Morales ingresó sin permiso al vestuario ofreciendo disculpas y asegurando la seguridad para la reanudación, incluso prometiendo hacer renunciar al secretario Meyer por los incidentes, pero condicionando la seguridad a la continuidad del partido.

Ante esto, Comesaña respondió que no podía ofrecerle seguridad cuando él mismo había tenido "conducta inapropiada" dentro del campo de juego. El presidente insistió de forma "amenazante": "salgan a la cancha a dirigir el partido, yo te doy las garantías si ustedes dirigen bien, yo estoy siempre adentro de la cancha, yo estoy donde quiero", dando a entender que las decisiones arbitrales estaban condicionadas por él. Finalmente, ante la insistencia del árbitro para que se retirara, el presidente de Gimnasia respondió: "está es mí cancha, es mi vestuario, yo estoy donde quiero", retirándose luego de reiterar la denuncia por discriminación.

A raíz de todos estos sucesos y la falta de garantías, el partido fue formalmente suspendido. La terna arbitral se dirigió a la comisaría dentro del vestuario para asentar la denuncia y luego fue trasladada al aeropuerto de Salta bajo custodia policial, por pedido de las autoridades de la Dirección Nacional de Arbitraje y la AFA. 

Tras el "lapidario" informe, el secretario de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Leandro Meyer, habló con un medio nacional donde sostuvo que 
“lo que dijo Comesaña, no sucedió”. 

Además puntualizó que el árbitro “eligió agarrarse de un elemento que, dada la contundencia del mismo, le posibilitó hacer lo que hizo, suspender el partido”.

Por otra parte, el dirigente aseguró enfáticamente que no se aproximó al vestuario de Comesaña y que este “estuvo acompañado en todo momento por personal policial”, motivo por el cual “no existieron situaciones de riesgo”.

Finalmente, hizo referencia a un video que muestra al árbitro profiriendo insultos a un pasapelotas, y que la denuncia fue radicada.

Ahora el Tribunal estableció un plazo de 48 horas para que la institución jujeña conteste y ejerza su derecho a defensa, basándose en lo estipulado por el Artículo 36 del Código Disciplinario.

La definición podría llegar el jueves donde se conocería el destino de Gimnasia.