“Tenemos ganas de hacer historia”, sostuvo el técnico que le devolvió la identidad al equipo y que no escatimó en elogios para valorar el fervor que bajó desde los cuatro costados del “23 de Agosto”. “Lo de la gente fue conmovedor”.
La comunión fue total. “Todos los hinchas cantaron juntos la misma canción”, destacó Módolo, trazando una imagen de unidad, convicción y pasión.
“Me hacen sentir en casa”, aseguró con una calidez que refleja el abrazo sentido que le brinda una hinchada que hoy lo ve como el conductor de un proceso que cultiva sueños.
Con la punta en su poder y un gran envión anímico, el Gimnasia de Módolo mira hacia adelante con la determinación de un lobo hambriento de gloria.
“SE JUGÓ COMO UNA FINAL”
Por su parte, con la autoridad de un experimentado artillero y la satisfacción del deber cumplido, Cristian “Polaco” Menéndez, reflejó con fidelidad la mentalidad de un plantel que afrontó el encuentro con el Gimnasia mendocino con la convicción de disputar algo más que tres puntos.
“Vinimos a jugar una final y se jugó como tal”, sentenció Menéndez, dejando en claro la intensidad y la concentración con la que el equipo abordó el compromiso.
Con la humildad de quien sabe que el camino es largo y que la victoria ante el “Lobo” mendocinos es solo parte de un proceso, Menéndez destacó la importancia de haber alcanzado el primer peldaño de un objetivo mayor. “Conseguimos el primer objetivo que fue llegar a la punta”, afirmó, subrayando que este logro inicial es un paso fundamental en la búsqueda de metas más ambiciosas.
Cabe destacar que el delantero abrió el marcador tras un golazo luego de picar la pelota y desatar la locura albiceleste.



